A veces nos viene un cliente con la frase hay que limpiar un poco este cuadro, arreglarlo un poco, y el cuadro en cuestión está tan sucio que no se ve apenas que representa. Afortunadamente para los tres (el cliente, el cuadro y uno mismo) ver como limpiar un cuadro no intenta arreglarlo el mismo cliente.
En este caso nos encontramos con un bodegón de formato muy alargado, y como le pasa a casi todos los bodegones, aunque no sea bueno, decoran mucho los salones y las cocinas. Eso sí,

Este cuadro al óleo necesita una limpieza

La tela es de tipo industrial, sin apenas capa de preparación, con pintura al óleo directamente sobre la tela. No hay virados de color pero si levantamientos, pérdidas en general y un oscurecimiento que impide ver la obra correctamente.

Ya hemos mencionado en otras ocasiones que los restauradores de pintura nos echamos a temblar cuando un cuadro muestra signos evidentes de restauraciones anteriores. A veces ni siquiera son restauraciones como parecía el caso de este bodegón. Esta obra exhibía una pátina muy oscura producto de la mezcla de un barniz plástico y pigmento tipo betún con la intención de dar una pátina efecto avejentado. El efecto claro está no ha quedado nada bien, y además este barniz-pátina ha tirado de la capa pictórica levantando la misma en distintas zonas.

TRATAMIENTO REALIZADO en la PINTURA

En primer lugar separamos el cuadro del marco y aquí empiezan los problemas. Ambos se encuentran pegados en distintas zonas. Bien por lo reciente del barniz o por la pátina con el cuadro montado en su marco, la separación conlleva perder zonas de capa pictórica en los extremos.

Seguidamente se procedió a un sentado de color. En este tipo de telas los sentados son complicados, y en muchas ocasiones no sirven para nada, pero como restaurador no puedes omitir este paso; nunca se sabe que zonas han podido responder bien al tratamiento.

Limpieza

Después de este se procedió a eliminar la suciedad. Afortunadamente la capa con betún se encuentra encima del barniz original. La pelicula de barniz y color originales eran muy sensible a cualquier disolvente, de manera que con mucho cuidado pudimos eliminarla sin afectar a las capas subyacentes. Los restauradores empleamos una variedad enorme de productos  químicos. Algunos son comunes y otros más especiales.  Pero lo realmente complejo y especial son las combinaciones químicas
 los tiempos y técnicas combinadas, que tenemos que realizar para conseguir eliminar el estrato adecuado sin dañar otros.

En este caso y pese a la juventud de la pintura al óleo, pudimos retirar satisfactoriamente esa capa marrón que desvirtuaba la lectura de la obra.

Ahora ya podemos ver el cuadro relativamente limpio, y podemos llevarnos las manos a la cabeza al descubrir repintes de tipo oleoso, con una dureza superior a la pintura original. Sólo se eliminaron mediante procedimientos mecánicos y no totalmente. Con razón este cuadro necesitaba una limpieza.
Sin embargo la capa de barniz original no se eliminó. Apenas había oxidado y podía seguir cumpliendo su función.
Por último se barnizó la obra para recuperar el brillo original, además de servir como protección de cara al futuro.