San Francisco de Asís penitente

Restauración de pintura religiosa: San Francisco de Asís o San Jerónimo penitente.
Óleo sobre lienzo.
Tratamiento de restauración cuadro tipo óvalo con el tema de San Francisco de Asís o San Jerónimo penitente.


Este cuadro lo tenían catalogado como un San Jerónimo pero siempre hemos tenido dudas de si se trataba de un San Francisco. La cruz y el libro pueden ser comunes a ambos, pero la calavera es un tipo de iconografía que portan los ascetas y hermitaños, más propio de San Jerónimo. Sin embargo este ha sido representado normalmente con el torso desnudo. La imagen del cuadro lleva un manto típico franciscano, y una barba y tonsura más propios de San FRancisco. También sujeta un crucifijo y este puede ser el de San Damian. Sin embargo apenas se aprecian estigmas en las manos, uno de sus rasgos principales. Nos nos queda claro la atribución del personaje, también coinciden atributos con San Antonio de PAdua, pero no está representado el niño, su principal atributo, de manera que no nos queda más remedio que nombrar a ambos santos, a la espera de investigar un poco más.

Iconografía y leyenda de San Jerónimo

Jerónimo quiere decir: el que tiene un nombre sagrado.
(Jero = sagrado. Nomos = nombre).
Eusebio Hierónimo de Estridón o Jerónimo de Estridón (Estridón, Dalmacia, c. 340 – Belén, 30 de septiembre de 420),
Consagró toda su vida al estudio de las Sagradas Escrituras y es considerado uno de los mejores, si no el mejor, en este oficio. Estudió en Roma a los grandes autores clásicos latinos, Cicerón, Virgilio, Horacio y Tácito, y a los autores griegos: Homero, y Platón, pero no dedicaba tiempo a leer libros religiosos.
Tras un sueño decidió no dedicar más tiempo a libros paganos y dedicarlo al mundo espiritual.
Tradujo al latín toda la S. Biblia, y esa traducción llamada “Vulgata” (o traducción hecha para el pueblo o vulgo) fue la Biblia oficial para la Iglesia Católica durante 15 siglos.
Sus últimos 35 años los pasó en una gruta, junto a la cueva de Belén.
Es considerado un santo por la Iglesia católica, por la Iglesia ortodoxa, por la Iglesia luterana y por la Iglesia anglicana.

En su honor se celebra, cada 30 de septiembre, el Día Internacional de la Traducción.

Hay dos iconografías clásicas para la representación de san Jerónimo: la primera lo presenta escribiendo en su gabinete, traduciendo las sagradas escrituras, como aparece en el cuadro de Domenico Ghirlandaio para la iglesia de Ognissanti en Florencia. La segunda lo muestra sometiéndose a mortificación como penitencia.
Son obras muy conocidas las de Caravaggio (San Jerónimo escribiendo) y el penitente del monasterio de Montserrat, la de Alonso Cano en el museo de bellas artes de Granada, y el de el Greco en el National Gallery of Scotland, Edimburgo.