Restauración de Abanicos

El abanico, más que un simple instrumento para mitigar el calor, ha sido a lo largo de la historia un símbolo de estatus, un vehículo de lenguaje secreto y una exquisita obra de arte en miniatura. Realizados con una asombrosa variedad de materiales desde el delicado papel pintado o la seda bordada hasta el nácar, el marfil, el carey o las maderas nobles– los abanicos antiguos son testimonios de la maestría artesanal y la moda de su tiempo. Su fragilidad inherente, sin embargo, los hace especialmente susceptibles al deterioro.

En Arte Restauración, nos dedicamos a la minuciosa y paciente tarea de restaurar abanicos antiguos. Contamos con un equipo de expertos en restauración de arte dedicados a devolver la belleza y funcionalidad. Comprendemos su valor histórico y sentimental, y trabajamos con la delicadeza que estas piezas únicas requieren para devolverles su belleza y funcionalidad, permitiendo que sigan contando sus historias.

Deterioros comunes en abanicos antiguos

Los abanicos, debido a la combinación de materiales orgánicos y a menudo muy finos, así como a su uso, pueden sufrir diversos problemas:

  • Deterioros en el país (Hoja o Tela):

    • Papel o piel: Rasgaduras, pliegues marcados, roturas, pérdidas de material, amarilleamiento, manchas de humedad o foxing, decoloración de pigmentos, desprendimiento de aplicaciones (lentejuelas, etc.).
    • Seda u otros textiles: Desgarros, hilos sueltos, deshilachados, debilitamiento de las fibras, manchas, decoloración.
    • Pinturas o litografías: Craquelados, pérdidas de capa pictórica, suciedad incrustada.
    • Separación del país de las varillas.
  • Problemas en el varillaje (Montura):

    • Varillas (Madera, Hueso, Marfil, Nácar, Carey, Metal): Roturas, fisuras, deformaciones, pérdidas de fragmentos, descosidos, desencolado de elementos decorativos (calados, marquetería, piqué).
    • Clavillo, roseta y virola: Oxidación, rotura, pérdida, holgura que impide el correcto funcionamiento.
    • Anilla (Borla): Deterioro o pérdida.
  • Problemas generales:

    • Suciedad acumulada: Polvo y suciedad adherida en los pliegues y superficies.
    • Adhesivos antiguos degradados: Que pueden causar manchas o fallos estructurales.
    • Deformaciones: Por un mal almacenamiento o humedad.

Nuestro proceso de restauración

La restauración de un abanico es un trabajo de alta precisión que respeta cada material y cada detalle original:

  1. Estudio y diagnóstico detallado:
    • Análisis minucioso del tipo de materiales del país y del varillaje.
    • Identificación de la técnica decorativa (pintura, grabado, bordado, etc.).
    • Evaluación exhaustiva de los daños y de la estructura general del abanico.
    • Documentación fotográfica detallada.
  2. Intervenciones en el país :
    1. Antes de cualquier intervención, el estudio de un abanico o documento gráfico comienza con análisis físicos y químicos exhaustivos. La prueba de pH es fundamental para detectar la acidez, el principal enemigo del papel; para ello utilizamos tiras colorimétricas o electrodos de base llana (con la debida precaución en el uso de agua). Realizamos tests de solubilidad aplicando diversos disolventes (agua, alcohol, tolueno, etc.) sobre los pigmentos para predecir su comportamiento durante la limpieza. Además, la identificación de fibras mediante el reactivo de Herzberg nos permite distinguir bajo el microscopio si el soporte es lino, algodón u otras fibras liberianas. Finalmente, el uso de luz ultravioleta e infrarroja resulta esencial para reconocer restauraciones antiguas, caracterizar aglutinantes o detectar corrosión en tintas no perceptibles a simple vista.
    2. Limpieza en seco y/o húmeda: Eliminación cuidadosa de suciedad superficial, adaptando el método a la sensibilidad del material (papel, piel, textil) y de la decoración. Cuando las piezas presentan manchas por cintas autoadhesivas (celo), los adhesivos suelen haber penetrado en las fibras causando oxidación. Para su eliminación, empleamos mezclas de disolventes orgánicos (como la proporción 1:1:1 de acetona, alcohol y tolueno). Estos químicos se aplican de forma localizada mediante papetas de trisilicato magnésico. Este material absorbente actúa como vehículo, permitiendo que la suciedad migre por capilaridad y quede retenida en la papeta, evitando cercos en el soporte.
    3. Consolidación de rasgaduras y zonas débiles: Utilización de papeles japoneses de bajo gramaje y adhesivos reversibles y estables para reforzar desgarros o áreas frágiles, especialmente en los pliegues.
    4. Reintegración de pérdidas de soporte: Si existen pequeñas pérdidas en el papel o tejido, se pueden reintegrar con materiales compatibles.
    5. Fijación de elementos sueltos: Como lentejuelas o pequeñas aplicaciones.
    6. Alisado de deformaciones: Si es posible y seguro, se pueden minimizar arrugas o pliegues antiestéticos.
    7. Montaje final: Reensamblaje del país en el varillaje respetando estrictamente el plegado original para asegurar un movimiento suave.
  3. Restauración del varillaje (montura):
    • Limpieza de las varillas: Según el material (madera, nácar, marfil, etc.), utilizando métodos específicos para no dañarlos.
    • Reparación de roturas y fisuras: Adhesión de fragmentos rotos con adhesivos de conservación, o incluso fabricación de pequeñas piezas de sustitución si alguna varilla está incompleta y es esencial para la estructura (siempre de forma discernible).
    • Consolidación de materiales frágiles: Como el nácar deslaminado o el marfil fisurado.
    • Reintegración de elementos decorativos perdidos: De forma muy puntual y documentada, si es crucial para la lectura de la pieza.
    • Reparación o sustitución del clavillo y la virola: Para asegurar la correcta apertura y cierre del abanico, utilizando materiales compatibles con la época.
  4. Montaje final:
    • Si el país tuvo que ser desmontado, se vuelve a montar en el varillaje con sumo cuidado, respetando el plegado original.
    • Ajuste final para asegurar un movimiento suave y correcto.

Conservación preventiva: parámetros ambientales

Para conservar la gracia de su abanico y evitar daños mecánicos en sus materiales móviles, es imperativo controlar su entorno:

  • Temperatura y Humedad: Los valores ideales se sitúan entre 18-20ºC y una humedad relativa (HR) cercana al 50%. Es crítico que la HR no baje del 45% en piezas con pergamino o vitela; por debajo del 35%, estos materiales adquieren una rigidez extrema con alto riesgo de rotura en los pliegues.
  • Iluminación: Se recomienda una intensidad máxima de 50 lux para materiales sensibles, limitando las radiaciones ultravioletas a menos de 50 µw/lumen.
  • Almacenamiento: Guárdelos preferiblemente cerrados, en posición horizontal, en cajas o estuches individuales de material neutro (sin ácido), en un lugar fresco, seco y oscuro. Evite cajones donde puedan ser aplastados.
  • Manipulación: Manéjelos con cuidado, sujetándolos por las varillas caberas o la base del varillaje, nunca por el país. Ábralos y ciérrelos con suavidad.
  • Exposición: Si desea exponerlos, hágalo en vitrinas cerradas, con luz tenue y control de humedad. Considere el uso de soportes adecuados.

Cada abanico restaurado en nuestro taller es una pequeña victoria contra el olvido, una forma de preservar la belleza y la historia contenida en estos objetos llenos de encanto. Si posee un abanico antiguo que atesora y necesita servicios de expertos en restauración estaremos encantados de asesorarle. Cada trabajo representa una muestra del oficio artesanal.

Partes del abanico: terminología técnica

Esquema técnico de las partes de un abanico con nombres del país, varillaje, caberas, guarda, baraja, clavillo, usillo y otros elementos estructurales

El abanico se compone fundamentalmente de dos grandes bloques: el varillaje (esqueleto) y el país (membrana). A continuación, se detallan todas sus partes con sus definiciones técnicas:

Elementos del Varillaje (Armazón)

  • Varillaje o armazón: Es el esqueleto del abanico que lo sostiene y articula en su movimiento; debe ser rígido pero flexible.
  • Varillas: Tiras rectangulares, perforadas en un extremo, que conforman el armazón.
  • Fuente: Es la parte inferior y visible de las varillas que va unida entre sí y alcanza hasta el comienzo del país.
  • Guía, espiga o costilla: Es el tramo superior de la varilla, de menor tamaño y a menudo de distinto material (como madera frutal), que queda oculto por el país y soporta su peso.
  • Guardas, caberas o padrones: Son la primera y la última varilla del conjunto. Son de mayor grosor y resistencia para proteger el abanico y sus varillas de golpes cuando está plegado.
  • Garganta: Tramo inferior del varillaje situado por encima de la boleta.
  • Pezón: Parte de la varilla que se rebaja para poder pegarle las guías.
  • Boleta: Extremo inferior de las varillas y guardas que queda por debajo del eje o clavillo.
  • Guardapulgar: Zona de las guardas situada sobre el clavillo donde se apoya el dedo pulgar para sujetar y desplegar el abanico.

Elementos del Eje de Unión

  • Ojo: Orificio o perforación que presenta cada varilla en su cabeza para permitir el paso del eje.
  • Clavillo: Eje rotatorio de metal (hierro, latón o plata) que atraviesa el ojo de todas las varillas permitiendo que el abanico gire sobre él.
  • Virola: Pequeña pieza circular, generalmente de nácar o metal, que se coloca a los lados del clavillo para asegurar el cierre y evitar que las varillas se salgan.
  • Roseta: Remache o cápsula decorativa que remata las cabezas del clavillo, pudiendo contener piedras preciosas como adorno de joyería.
  • Anilla: Pasador metálico que se inserta en el clavillo y que puede servir para colgar un adorno como una borla.

Elementos del País (Membrana)

  • País o paisaje: Membrana semicircular plegada en zig-zag, hecha de papel, tela o piel, que une las varillas entre sí y es la encargada de agitar el aire.
  • Doble país: Segunda cara de la membrana que oculta las guías del varillaje en el reverso, común en abanicos de alta calidad.
  • Friso o ribete: Tira muy estrecha de papel, piel o tela decorativa que une ambos países en la parte superior o remata el borde para cerrarlo.
  • Lentejuelas: Finas hojas de metal troqueladas y a veces agujereadas que se cosen al país como elemento decorativo.

Elemento decorativos

  • Cordón, borla o lazo: Es un adorno de pasamanería que acompaña al abanico con fines decorativos. Su función original, además de la estética, era permitir colgar la pieza de la muñeca o del cinturón de la dama.

Trabajos con abanicos y distintas patologías

Restauración de abanicos deteriorados por distintos motivos. Hay varillas de madera, plástico, marfil o nacar y pais de encaje, tela y papel pintado,

 

Abanico de encaje y tela

  • Eliminación de adhesivos
  • Despegar la tela entre varillas
  • Reconstrucción de varillas rotas
  • Refuerzo de varillas
  • Cosido de varillas al pais de encaje
  • Eliminación del perno roto en el eje del usillo. El clavillo es de cobre con eje roscado y se encontraba roto
  • Nuevo tornillo para unir los dos extremos del eje de cobre del usillo

La complejidad en la restauración de este abanico radicaba no sólo en colocar soportes en las varillas rotas, sino en recomponer el clavillo del usillo.
Para la primera parte empleamos refuerzos de acetato pegados a la cara posterior de las varillas. Como muchas de ellas se encontraban completamente sueltas del pais, fue necesario unirlas. Para ello cosimos con  hilo lo más similar posible aprovechando huecos y calados en las varillas junto a las zonas de tela del pais con mayor grosor y firmeza.

En el eje del usillo fue necesario taladrar para eliminar el vástago roto en los dos extremos. Y posteriormente recomponer la rosca con una terraja y nuevo tornillo.

Abanico con varillas de marfil y pais de seda pintada

Mostraba rotura en la cabera o varilla maestra debido a golpes o uso. Esta zona presenta una calado muy fino y es extremadamente fragil.

Por otro lado los ribetes del pais estan rotos y queda abierto en distintas zonas de los extemos del pais. Traía mucha suciedad acumulada (verlos topes del clavillo y las varillas en general). También mostraba intervenciones anteriores y manchas de algunas de ellas de cola de contacto. 

Abanico con fuente en nacar y resto de la varilla en marfil

Tenia varias varillas rotas en una u otra zona, así como intervenciones anteriores uniendo y reforzando las zonas en nacar.

Se volvieron a unir y reforzar todas las varillas rotas y la guarda posterior. Se eliminaron restos de adhesivo a pegotones que mal unian zonas del  encaje impidiendo la correcta apertura de toda la baraja. Nuevo cosido de elementos sueltos y de las varillas principales a la caja soporte.

Reentelado de abanico con varillas de madera lacadas

En este caso era necesario reforzar todo el conjunto y reponer la tela faltante entre las caberas y las varillas adyacente. Se procedió recortar los injertos en una tela lo más parecida a la original y a unir los flancos.
Posteriormente se unió la nueva tela al reverso con material sobrante más allá de los ribetes y las guardas. Esta tela sobrante se recortó posteriormente y suavizó para no tener zonas asperas.

No fue necesasrio reforzar varillas ya que todas mostraban buen estado de conservación.

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