Limpiar cuadro A los restauradores nos han venido alguna vez algún conocido o  conocido de conocido  con la famosa frase: tengo un cuadro que me gustaría limpiar un poco.  ¿Que me aconsejas? ¿Como y con qué puedo limpiar esta pintura? ¿Como restaurar el cuadro? A lo que uno sólo puede responder:  ni lo toques, ni se te ocurra.
No es ya por conservar tu cuota de mercado y esas cosas, incluso con amistades verdaderas y estando hasta arriba de trabajo yo siempre digo lo mismo. Uno siempre puede meterle mano al coche, al fregadero e incluso a la lavadora.  Con mala suerte podemos dejarlo peor de como estaba, pero siempre podrá llegar el especialista y arreglarlo o en el peor de los casos, comprarlo nuevo.  Pero una obra de arte es única en sus circunstancias, y hay pasos mal dados que no tienen arreglo posible.

Un jarrón roto se puede pegar, pero siempre se verá que ha estado roto.

Limpiar óleoBueno, bueno pero yo soy muy cuidadoso y manitas – nos dirá el interesado. Cierto, y me lo creo, pero la técnica y medios para limpiar un cuadro, una escultura, cualquier obra de arte no son iguales de unas a otras. Cada soporte es distinto y por supuesto cada barniz es distinto. Dos cuadros de temática, técnica, factura y época similares pueden necesitar limpiezas completamente distintas. Y si un cuadro ya se ha intervenido anteriormente y tiene más capas y distintos barnices, o ya se le ha eliminado alguna. ¿Como puede saber el neófito si una técnica que vaya bien para retirar suciedad y barnices oxidados no va a afectar la la capa pictórica subyacente? Si muchas veces los restauradores que no hemos podido realizar una estratigrafía, ni análisis químicos, tenemos que mirar y mirar, y probar y probar técnicas minimamente invasivas para no dañar la obra de arte, hasta que damos con el camino seguro. Cada obra de arte es única. Las hay que no se pueden tratar o que no merece la pena restaurar. No se puede  ir a piñón fijo, aplicando las mismas técnicas a obras con problemas distintos.  En ocasiones te encuentras con sorpresas, capas ocultas, soportes alterados…,  de manera que tienes que improvisar y escojer otros caminos. La serie de fotografias de la derecha muestran distintas obras obre lienzo o tabla, pertenecientes a distintas épocas. Lo que entendemos por limpiar un cuadro en cada una de estas obras exige procedimientos muy distintos. Sobre el soporte de tela o madera puede haber una capa de preparación o no. La capa pictórica en unos casos es óleo, en otros acrílico y en otros pigmentos con aglutinantes varios (arena y sulfato de cal). Los barnices son también distintos: resina dammar, resina natural con cera, resina de poliester y resina de almáciga. Unos barnices están oxidados, otros sólo acumulan suciedad. Tras muchos años como restauradores de pintura y escultura podemos intuir que técnica es más adecuada para limpiar un cuadro, pero no podemos tener completa seguridad sin apoyarnos en un examen químico de muestras o unas pruebas con los disolventes apropiados empezando siempre desde lo más suave e ir subiendo en concentración y agresividad.

Como limpiar un cuadro

Resumiendo: ¿Como limpiar un cuadro uno mismo? Pasándole el plumero y a veces ni eso.  Quedan descartados paños y bayetas húmedas, señoras de la limpieza extremadamente cuidadosas, humedad, técnica de la patata y todo lo que implique subir a una escalera o descolgarlo de su sitio. En realidad esta página debería titularse:

Por que no debemos limpiar un cuadro nosotros mismos.

Lo que sí podemos comentar es una lista de recomendaciones  a modo de pautas para una correcta conservación de obras de arte,  desde el artículo recomendaciones para conservar obras de arte. Pulse sobre el link subrayado azul para ver dichas recomendaciones.