cuadro oculto radiografia

Bajo un paisaje se ocultaba este personaje. Gracias a técnicas como radiografía de rayos X y a la espectrometría infrarroja podemos saber que se oculta debajo de determinadas obras de arte. Este tipo de  nuevas tecnologías nos detalles dificimente observables a simple vista, gracias a poder registrar las frecuencias de ondas  del espectro no visible al ojo humano.  Con estas pruebas pudimos enseñar al cliente la calidad de este otro cuadro oculto bajo el paisaje.En este caso al observar los laterales ya se apreciaba parte de la pintura subyacente. Como en las zonas exhibidas  ya se intuía una buena factura del cuadro oculto, se realizó un estudio más profundo para determinar la calidad de la escena tapada.  La espectrometría infrarroja tiene poco poder penetrante y nos dió poca información al respecto sobre la escena oculta. Se realizaró entonces una serie de radiografías a la que pertenece la imagen de la entrada.  Además se realizaron pequeñas catas de limpieza  en zonas distintas a las radiografías. Después de estudiar los resultados, el cliente tomó la decisión de empezar a limpiar la  escena del paisaje para revelar un poco más del personaje tapado.  Empezamos registrando fotograficamente toda la obra. Era imposible saber si el personaje oculto se encontraba muy perdido o no. El cliente no lo tenía muy claro, pero es un riesgo que asumió. A nuestro lado, fué siguiendo paso a paso todo elavance en las catas, hasta que tomó la decisión final y nos encargó eliminar completamente el paisaje para desvelar al ancano que veíamos en la radiografía.

En la secuencia fotográfica se aprecian las distintas fases de limpieza y el resultado que revelaba a un anciano  con los atributos propios de aquellos que llevaron vida de anacoreta y recogimiento. Libros y tintero nos indica que fue alguno de los doctores de la iglesia y un hábito negro propio de los Agustinos. Pero no muestra una maqueta de la iglesia para ser considerado  uno de los grandes doctores.  La silla y la mesa son demasiado lujosas para un anacoreta, por lo demás, tiene elementos muy comunes a escritores, evangelizadores y misioneros. Le falta algun atributo más para poder identificar plenamente al escritor eclesiástico que debe ser.