En esta ocasión tenemos un óleo sobre lienzo de pequeño formato, con la escena de San Miguel, el protector de almas, sobre el mal. En este artículo te mostramos cómo se restauró una pintura religiosa del siglo XVIII que representa a San Miguel Arcángel, el líder de los ángeles y el defensor de la fe.

Restauración de pintura religiosa: San Miguel Arcángel del siglo XVIII

El cuadro ha llegado hasta nuestros días en un estado regular de conservación, de manera que esta pintura necesita una restauración urgente.
Óleo sobre lienzo.
Tema: San Miguel Arcángel sobre el demonio.
Época:  Septiembre de 1.771 firmado en el reverso y numerado con un 47.

Características de la pintura de San Miguel Arcángel

La pintura de San Miguel Arcángel es una obra de arte realizada al óleo sobre lienzo que mide 100 x 80 cm. Se trata de una pintura de estilo barroco que muestra al arcángel con una armadura, una espada y una balanza, símbolos de su poder y su justicia. El arcángel está rodeado de nubes y de ángeles que le acompañan en su lucha contra el mal. La pintura tiene una gran riqueza cromática y un alto nivel de detalle en las figuras y los elementos.

Estado de conservación de la pintura

La pintura de San Miguel Arcángel llegó a nuestro taller con un estado de conservación deficiente. Presentaba suciedad, desgaste, grietas, roturas, repintes y pérdidas de material que afectaban tanto al soporte como a la capa pictórica. Además, la pintura tenía un barniz amarillento y opaco que alteraba los colores originales y restaba luminosidad a la obra.
San Miguel Arcángel está representado sobre la figura del demonio y las llamas del infierno bajo Satanás. aunque la acumulación de suciedad sólo altera el aspecto visual, las grietas, levantamientos y la poca adhesión con el soporte de tela hacen adecuado el momento, para proceder a una intervención antes de que los daños fueran a más.
El soporte  mostraba ondulaciones y cuarteados por movimientos de la tela y sequedad del medio ambiente. El bastidor es semirígido, pero el único movimiento posible es a lo ancho, y la tela no se puede tensar correctamente de esa manera (Fot. 2 ). Fue necesario sustituir el bastidor por uno moderno de tiro uniforme, aunque haya que emplear madera más joven (Fot. 13).

Proceso de restauración de la pintura

El proceso de restauración de la pintura de San Miguel Arcángel se realizó siguiendo los criterios de respeto, reversibilidad y mínima intervención. Estos fueron los pasos que se llevaron a cabo:

  • Desmontaje y sentado de color: Se retiró la pintura del bastidor y se protegió la capa pictórica con papel japonés y cola de conejo. En las fotografías 7 y 8 se puede observar la acumulación de polvo y detritus entre la tela y el bastidor. Una vez eliminado este hubo que retirar todo esta acumulación de suciedad y futuros problemas por medios mecánicos hasta dejar la tela limpia. Los bordes de la tela apenas están sujetos por los clavos y no llegaban a rodear el bastidor (Fot. 6). Se hacía necesario plantearse una forración o reentelado, o aplicar unos injertos de tela en los extremos a modo de bordes.  Se procedió a proteger el estrato pictórico y a la vez nutrir y regenerar la tela por el reverso. No existía capa de preparación, de manera que la eliminación de grietas tuvo más trabajo de lo habitual en estos casos. Debemos ir con mucho cuidado para asegurarnos de que el óleo se ha fijado correctamente a la tela, antes de retirar el papel de seda (Fot. 10).
  • Limpieza: El proceso continuó con el guion habitual: retirar el papel de seda y restos de cola y fijar la tela con los nuevos bordes a la bastidor. A continuación se limpió la obra con métodos físicos y químicos. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, es de agradecer que este San Miguel no haya sido intervenido anteriormente, de manera que tuvimos que actuar solamente sobre barnices oxidados y suciedad en general.Se eliminó la suciedad superficial y el barniz oxidado con disolventes orgánicos y bisturí.
  • Consolidación y estucado de lagunas: Las últimas fases estucado y rasado de lagunas, reintegración pictórica y barniz final aparecen aquí descritas seguidas y como de rápida ejecución. Y es al contrario. La reintegración de lagunas con estuco basado en yeso y colas animales, material estable y reversible, es de las más pesadas, lentas y en un principio desagradecidas. Pero como todo paso de una intervención, se ve el resultado al final. Es necesario nivelar correctamente para que la reintegración a color sea correcta.
  • Reintegración del color: Por último el aplicar color con pigmentos al barniz viene a ser la culminación del proceso, con permiso del barnizado, y donde más empeño y esfuerzo dedicamos los restauradores.
  • Barnizado: Se aplicó un barniz final satinado que protege la pintura y realza los colores.

El resultado final de la restauración de la pintura de San Miguel Arcángel fue muy satisfactorio. Se logró recuperar la integridad, la belleza y el valor de la obra, respetando su autenticidad y su historia. La pintura recuperó su luminosidad, su colorido y su expresividad, mostrando el talento del artista y el significado de la obra.

A continuación pueden apreciar el trabajo desarrollado en la galería de fotografías que registró el proceso de restauración del San Miguel y el demonio.