Conservación y Restauración de obras de arte
Esta es una frase con dos palabras que a menudo vemos juntas. Logicamente tienen significados distintos.

La Conservación y restauración de obras de arte es el conjunto de procesos dedicados a la preservación de los bienes culturales para el futuro, devolviendo la eficencia y originalidad a un producto de la actividad humana o natural. Las actividades de conservación corresponden a: examinación, documentación, tratamiento, prevención y cuidado, suporte a la investigación de las obras de arte.

Por un lado estan las actuaciones encaminadas a Conservar en buen estado las obras. Por otro la corrección de alteraciones sufridas por una mala conservación, la Restauración. En este blog comentamos acerca de muchas obras y sus procesos de restauración. Continuamente hablamos acerca de restauración de pintura o restauración de escultura, metal, papel…etc. No está de más hablar un poco de Conservación a modo de pautas preventivas para la correcta exposición de cualquier obra de arte u objeto artístico.

  • La primera que no está escrita en lado alguno pero que debemos tener presente es el sentido común. Ya se sabe, el menos común de los sentidos.
  • Alejamiento de toda fuente que altere la temperatura ambiente aunque sea temporalmente. Esto quiere decir que no haya muy cerca aparatos generadores de frio ni de calor. Vale, nadie pone un cuadro delante del frigorífico, pero ¿cuantos vemos encima de un radiador, sobre la chimenea, o enfrente del aire aconddicionado?
  • Tampoco es adecuado la exposición a la luz del sol de manera directa. Radiaciones fuera del espectro visible y grados lux en esceso son letales.
  • Exceso de celo al limpiar la casa. Ya lo decía en otro artículo: para limpiar pintura y escultura, como mucho el plumero y con delicadeza. Por supuesto esta tarea no se la confiamos al personal de limpieza doméstico. Y vayan todos mis respetos a todas las personas que se dedican a dichas tareas. No es ya una cuestión de tener más o menos cuidado, de considerarlo propio o no. Es sólo que si lo daña uno mismo siendo el propietario, te acordarás de ti y de tu familia. No es lo mismo que acordarse de la familia ajena.
  • Aquí también incluyo la manipulación y lo del sentido común.
  • Restos de comida. Caldo de cultivo para todo tipo de insectos, xilófagos y microorganismos. Todavía hay páginas que recomiendan pasar una patata para limpiar un cuadro. Y no, nunca se les ocurra el método de la patata. Aportas un contenido orgánico al estrato superficial, que aparte de futura suciedad, es alimento para insectos y microorganismos.
  • Almacenaje y Embalaje. La gran mayoría de  obras de arte suelen estar compuestas de material de origen vegetal en sus soportes: tela, madera, hueso, marfil… etc. Son materiales que decimos siguen vivos e interactuan con el medio. Es decir retienen y transmiten calor y humedad relativa. No es por tanto aconsejable  meterlas en bolsas de plástico superselladas en el desvan de la abuela lleno de humedad. Las obras de arte tienen que respirar y transpirar, sobre todo en el reverso.
  • En cuestión de soportes de tipo celulósico  como acuarelas, fotografías, serigrafías  y cartones evitar materiales similares (papel, cartón) que tengan un ph o acidez distintos.
  • Hablar con un profesional cuando empiece a ver que algo va mal. Consiga que le vayan a ver sin coste y que le den una opinión seria y fiable. Siempre es mejor coger a tiempo una alteración cuyo tratamiento de restauración es menor, que cuando los daños son irreversibles.

 

Restaurador de pintura y escultura en Madrid. Arte Restauración