Restauración de un bajorrelieve representando el descendimiento de Cristo crucificado. Personajes: Jesús de Nazareth, Virgen María, María Magdalena, José de Arimatea, Nicodemo y un tercer personaje posiblemente Juan Apostol. Escultura de madera tallada, ensamblada y policromada. A nivel de soporte se observan diversas alteraciones mecánicas. Presenta grietas estructurales longitudinales y bolsas distribuidas de forma generalizada por toda la escultura y peana; además se observan zonas con descohesión de los estratos pictóricos. Estas alteraciones son producidas por los movimientos de contracción y dilatación del soporte, que debido a captaciones de la humedad relativa en el medio ambiente, como consecuencia de las oscilaciones de humedad y temperatura. Esto ha provocado desprendimiento de la capa de preparación y por consiguiente de la capa pictórica. Se aprecian grietas longitudinales, y pérdidas en extremos salientes en los personajes seguramente debido a golpes. Las capas de preparación y pictórica muestran buena cohesión, pero hay zonas donde están levantadas y separadas de la madera que necesitan urgentemente un sentado de color para prevenir pérdidas a corto plazo. El estrato superficial se encuentra muy sucio. el barniz está oxidado y exhibe trazas de cera y hollín al haber estado expuesto a humo de velas. Por otro lado muestra intervenciones anteriores en tonos negros en pelo de algunos personajes y en la base o predela sobre la que se sostienen los personajes.

PROCESO DE RESTAURACIÓN DEL BAJORRELIEVE: CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN

Conservación

El primer paso de la intervención es asegurar la conservación correcta de la pieza. El bajorrelieve se encuentra montado sobre una tabla de madera, y marco. Esta tabla está sujeta a la vez sobre otra, de manera que el conjunto no se desmontó ya que no era necesario acceder a la zona posterior. La madera no mostraba elementos sueltos que necesitasen una intervención en el reverso. Procedimos a realizar un sentado de color que afirmase los las zonas abombadas y sin conexión entre la capa de preparación y el soporte de madera. Una vez fijas estas zonas con un aglutinante a base de cola animal, fungicida, papel de seda, presión y calor, procedimos a fijar los elementos de madera y a insertar unas pequeñas cuñas de madera más blanda que la original en la grieta sobre la pierna de Cristo. Mencionar que el cliente no quería una restauración completa y absolutamente terminada. Nos pidió un estado de conservación correcto, y una reintegración en tintas neutras o visible en las zonas pequeñas o que alteren la correcta lectura de la obra, dejando las grandes zonas de faltas en madera vista. Una vez fijada la capa de preparación al soporte, procedimos con la limpieza de ceras, barnices oxidados y suciedad en general.

Limpieza de suciedad y barnices oscurecidos

En este punto, volvemos a mencionar lo que hemos comenado en otras secciones acerca de la limpieza de pintura y escultura; Si no tenemos acceso a un laboratorio como en grandes museos, donde poder realizar estratigrafías y análisis físico químicos para saber la naturaleza de las capas superiores a las policromías, debemos realizar siempre pruebas de solubilidad. Podemos tener el ojo entrenado y mucha experiencia en el ramo de la restauración, pero siempre tenemos que realizar pruebas de solubilidad de menos a más, para dar con la combinación de solventes que nos ayuden en esta tarea. A este concepto lo llamamos Polaridad. El disolvente idóneo (o mezcla de ellos) suele tener unas características químicas y estructurales similares a las del compuesto a disolver. Pero ojo, no puede alterar las capas subyacentes, no puede mover las policromías en caso de esculturas. La cera suele ser mejor quitarla con medios físicos, pero el resto de capas de barniz tenemos que apoyarnos en mezclas de disolventes que no dañen las capas subyacentes de la obra. Es una tarea lenta, minuciosa, donde no puedes correr y con el ojo puesto en la visión de la obra en general, porque no todas las zonas se comportan igual. Tuvimos que realizar la limpieza en tres fases para retirar primero los rastros de cera, después la capa externa de últimos barnices aplicados, y por último una ligera limpieza de los primeros barnices aplicados a la obra, tratando de respetar la pátina adquirida con el tiempo y sin realizar una limpieza agresiva. Hay zonas como las caras de los personajes que aparecen muy limpias con respecto a otras zonas con distinto comportamiento, ante las misma técnicas de limpieza. Ante todo tratamos de dar uniformidad a la intervención en la medida de lo posible. En las grandes zonas de pérdidas sobre todo en la predela, se combinaron técnicas químicas para ablandar las zonas de repintes a eliminar y limpieza mecánica hasta llegar a la capa de preparación original o a la madera. Recuerden que en estas zonas no hay policromía ni oros. En algunas zonas se llegó hasta la capa de preparación original, y en otros hasta dejar la madera vista. Estos tonos negros añadidos a posteriori, se aprecian también en el pelo de alguno de los personajes. Debajo de ellos, todavía habia cera y barnices anteriores.

Relleno de lagunas o reintegración volumétrica: estucado

A continuación procedimos a rellenar las faltas con aparejo similar al original a base de yeso mate, colas animales y fungicidas. No empleamos resinas sintéticas como aparejo en ninguna zona de la obra.

Reintegración cromática

Por último después de rasar y nivelar los estucos enyesados, procedimos a dar bases de color con pigmentos al agua y aglutinante tratando de cerrar en lo posible. Después de una mano de barniz, continuamos con pigmentos al barniz hasta dar el acabado buscado. Se emplearon técnicas de rigattino en la reintegración cromática, discernible a una distancia cercana, y si tenemos una edad, con gafas o lupa, que se mezclan opticamente a distancias cercanas a la de observación normal. Como es habitual se siguieron los criterios de conservación y restauración vigentes, que nos exigen tratamientos estables, con materiales inocuos y reversibles a lo largo del tiempo. Por último se procedió a barnizar la obra para recuperar sus tonos originales, y proteger la intervención y servir de protección de cara al futuro.