El verdadero reto de esta pieza no fue la suciedad, sino terminar una limpieza que otra mano había dejado a medio hacer.
Restauración de una Virgen de la leche sobre tabla: una limpieza anterior abandonada a medio hacer
El tema de esta tabla gira en torno a la Virgen de la leche (Virgo Lactans) o Virgen del reposo: tras la huida a Egipto, la Sagrada Familia se detiene a descansar y, en ese momento de reposo, María amamanta al Niño. Le acompañan San Juanito (el Bautista niño) apoyado a un lado, y al fondo un angelito que asoma sobre la espalda de la Virgen sosteniendo una corona.
Una intervención anterior abandonada a medias
La tabla llegó al taller con las huellas de un intento de limpieza previo, y no precisamente discreto: unas catas exageradas en el pecho y en la cara, allí donde alguien había empezado a descargar barniz sin criterio. Sobre el resto de la obra, ese mismo restaurador había aplicado un barniz con color a modo de falsa pátina, buscando dar algo de gracia a la pieza. Con el tiempo, esa pátina artificial había virado a tonos muy amarillentos, desvirtuando por completo la lectura de la obra.
Todo apunta a que, al llegar a las zonas más delicadas —el rostro, el pecho—, aquella mano se asustó de lo que estaba encontrando y lo dejó a medias. El resultado que nos llegó era una obra a dos aguas: unas zonas ya rebajadas de barniz y otras todavía ocultas bajo la pátina falsa, con la dificultad añadida de tener que igualar ambas sin barrer la capa pictórica original.
Estado de conservación y limpieza
No hicieron falta sentados de color: la capa pictórica estaba estable. El trabajo consistió en descargar barniz capa a capa, con medios físicos y químicos combinados, avanzando con mucho cuidado porque las zonas ya intervenidas antes tenían menos margen de protección y enseguida se llegaba a la pintura original.
Ha sido una de las obras más lentas que hemos limpiado, y eso que tampoco es una pieza de gran calidad pictórica. El proceso se resume en paciencia infinita, tanto por nuestra parte como por la del cliente, para igualar limpiezas partiendo de dos puntos de arranque distintos en la misma tabla.
En las fotografías finales se aprecia, en la misma imagen, el antes y el después del proceso, y la evolución de la obra tras retirar los barnices oxidados y la falsa pátina.
Otro caso real de mala praxis anterior a nuestra intervención, con un tipo de daño distinto (repinte masivo en vez de limpieza abandonada): restauración de un óleo sobre tabla de la Inmaculada Concepción.
