Restauración de un bodegón con flores de Juan de Arellano
Pintor barroco especialista en bodegones de flores del s.xvii
Óleo sobre lienzo

El realismo de las flores de Arellano se explica porque las pintaba del natural, elaborando los ramos en su estudio. Pero los botánicos afirman que un mismo bodegón muestra flores de distintas épocas del año, imposibles de reunir sin las técnicas de invernadero actuales.

Se ha supuesto, por tanto, que el pintor recopilaba bocetos o modelos parciales de flores y las repetía en los bodegones según criterios estéticos, sin atender a la lógica estacional.

Para saber más: Juan de Arellano en foroxerbarJuan de Arellano en wikipedia.

Restauración de una obra maestra: recuperando a Juan de Arellano

En el emocionante mundo de la restauración artística, nos encontramos con desafíos únicos que requieren habilidad, paciencia y conocimiento profundo. Uno de esos desafíos recientes nos llevó a un lienzo que exhibía signos preocupantes de deterioro debido a la humedad y el ataque de hongos.

El Deterioro del Lienzo

Este tesoro artístico presentaba un alto grado de concentración de humedad, lo que lamentablemente había conducido al desarrollo de hongos, especialmente en la parte posterior de la tela. Incluso en la parte visible, podíamos apreciar el efecto dañino de estos invasores, acompañado de un barniz envejecido y amarillento. Sin embargo, había esperanza: gracias a la presencia de una capa de barniz y al excelente estado de las capas pictóricas y de preparación, las condiciones adversas de conservación no habían causado un daño irreparable a la pintura.

El Proceso de Restauración

El proceso de restauración comenzó con una fase preventiva crítica: la eliminación del ataque biológico. Se tomaron medidas sobre la capa de barniz utilizando métodos físicos especializados, lo que allanó el camino para la eliminación del barniz oxidado y los restos de suciedad. Este proceso meticuloso combinó el uso de técnicas físicas y químicas para asegurarnos de que la obra de arte se preservara en su máxima gloria.

Limpieza del cuadro

Uno de los aspectos más gratificantes de trabajar en la restauración de cuadros es ver cómo el arte recobra vida. La eliminación de barnices oxidados permitió que todos los matices y contrastes originales de la obra fueran redescubiertos, revelando así la verdadera calidad del pintor de bodegones de renombre, Juan de Arellano.

La restauración de esta obra maestra no solo ha salvaguardado su legado, sino que también nos ha permitido sumergirnos en la riqueza de su belleza oculta. Es un recordatorio conmovedor de la importancia de cuidar y preservar nuestras joyas artísticas para las generaciones futuras, asegurando que estas obras de arte sigan contando sus historias únicas durante muchos años más.

 

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